☁ Bitácora N° 03 ☁ Colección de Experiencias ☁

En la última visita al albergue de perros, ocurrió un desorden organizacional. Los roles no habían sido definidos a tiempo y es por ello que muchos tuvieron dudas sobre qué hacer. Además la falta de iniciativa fue un factor que influyó en los objetivos propuestos para la sesión, ya que ninguno optó por realizar alguna labor por sí solo, puesto que esperaban órdenes. A pesar de ello, dos personas (entre las cuales estaba yo) decidimos tomar la iniciativa barriendo los excrementos de los perros en el pasto del patio, al principio solo había visto a María Emilia sola así que decidí ayudarla, pensé que el resto de mis compañeros haría lo mismo después de mi acción, pero nunca fue así. Para aquella visita nos había acompañado el profesor Walter, quien al final de la visita, nos dijo su apreciación, no le pareció correcto el hecho de que dejáramos la ropa para perro encima de la mesa sin avisarle a alguno de los colaboradores del lugar lo que habíamos traído. Sin duda alguna, fue una experiencia que no quisiera volver a repetir, comparando entre las salidas CAS hasta el momento, esa fue la peor.

Anteriormente ya se habían realizado ventas durante la entrega de libretas de secundaria, puesto que concurría una gran cantidad de gente, esta vez no fue la excepción. A pesar de que nuestros productos estrellas eran los panchos y galletas, tuvimos que diversificar los productos: Café, queques y pan con pollo. Durante las ventas no se dieron muchas complicaciones a parte de la organización, nos dividimos en tres puestos: Uno de café y queques en secundaria, otro de panchos y café en secundaria, y un tercero de todo en inicial. En este caso, me tocó vender en secundaria. Si bien es cierto, obtuvimos ganancias, llegó un momento en el que simplemente los productos se agotaron y se tuvo que seleccionar un grupo de personas para que estas compren queques y regresen para la salida. En términos generales, fue una de nuestras mejores ventas, ya que al vender más productos obtuvimos mayores ganancias con las cuales podríamos reinvertir en la empresa y los productos que necesitaban los perros. Habían sobrado materiales (salchichas) que luego reutilizamos para la segunda venta del bimestre, se dio un domingo.

Posteriormente en el segundo día de Viaje de Estudios visitamos el Colegio Josefina Serrano ubicado en Yucay, Urubamba. Las actividades planeadas se llevaron a cabo a las 10 de la mañana. Mi grupo había planificado con anterioridad, dos actividades que despertarían el liderazgo de los niños de 5to de primaria: La primera consistía en conocer un poco mejor a los niños mediante preguntas sobre ellos, el primero en levantar el brazo para hablar sería recompensado con un chocolate, por tomar la iniciativa. La segunda actividad fomentaría el trabajo en grupo, ya que se tenían que alinear a un mismo objetivo, hacer la torre más alta y resistente a base de cartulinas y cinta para pintor. A pesar de que se realizaron varios cambios en lo planificado, se lograron concretar eficazmente las actividades. Si bien es cierto, no contábamos con que el salón fuese tan pequeño, supimos cómo resolver ese problema realizando las actividades afuera. Otro de los cambios que se dieron fue la disminución del tiempo de la primera actividad, aunque no tuvo mucha repercusión en el ‘feedback’. Más adelante, salimos al patio delantero del colegio para ver un número que nos tenían preparado los varones de 6to de primaria. Las actividades de toda la promoción culminaron a las 2 de la tarde, después del oratorio.

¿En qué medida los factores externos influyen en llegar al objetivo propuesto en la planificación de actividades?
A pesar de que se tuvieron que cambiar varios aspectos de las actividades durante nuestra visita al colegio Josefina Serrano, le logró llegar al objetivo propuesto: Dar un mensaje de trabajo en comunidad a los niños. El cambio de ambiente para realizar las actividades inclusive ayudó a generar mayor competencia en los niños, y que estos a su vez se preocupen más por la resistencia de la torre que por la misma altura. Además, supuso un reto para los niños, ya que ahora tenían lidiar con el viento y el sol. El hecho de realizarlo fuera del salón nos dio mayor espacio y altura para las construcciones. Respecto al tiempo, la primera actividad fue más como una introducción para la segunda, además de entusiasmar y motivar a los niños para lo que íbamos a llevar a cabo, los niños reaccionaron más rápido de lo que esperamos y es por ello que se contrarrestó la disminución del tiempo, generando así un equilibrio. Por lo tanto se podría decir que, más que factores externos, lo que tiene mayor influencia son las personas que luchan por el objetivo, ya que depende de ellos el dejarse vencer por las adversidades.


¿Hasta qué punto la falta de iniciativa en una salida CAS perjudica las experiencias personales de mis compañeros?
Durante esa salida, se pudo evidenciar que claramente, a nuestro salón le falta aún mucho por desarrollar, la unión es casi nula y si no hay nadie que esté dispuesto a dar órdenes, probablemente nadie terminaría haciendo nada. Por lo tanto, no se concretan los objetivos y no se pueden obtener experiencias dignas de poner en una bitácora. Por lo menos, a mí me malograron la experiencia.


[Imagen 1: Llegada al colegio Josefina Serrano].


[Imagen 2: El grupo que se me asignó para la segunda actividad].


[Imagen 3: Durante el oratorio].


[Imagen 4: Depidiendome de Nalleli, una gran amiga, una versión mía pero más pequeña].

Comentarios

Entradas populares